Brasil - Salvador
 

Hablar de esta Salvador es hablar de un pedazo que representa a toda latinoamerica. Salvador negra, salvador puta, salvador que danza, salvador que se muestra en las calles y la Salvador que también se esconde. Venia robandome el corazón este continente y aquí hubo un zarpazo de fiera que se quisiera comer de un bocado entero la presa, la presa en este caso fui yo y toda mi pobre humanidad y el zarpazo atravezo el corazón dejando el alma doliente.

Todo duele, duele la belleza cuando es pura y sincera, duele el terror cuando viene de las entrañas, toda la vida es un eterno dolor, duele el amor porque es profundo y duele el golpe aun cuando solo toque la superficie. Había una fuerza en esta ciudad que ejerciera un llamado constante en mi y sentia que algo pasaria aquí. Largo fue trayecto para llegar, el próximo y el de antes. Como me gustan los dichos populares, cuanta sabiduria hay en ellos y bien traigo uno ahora: “Desde el desayuno se sabe que va a ser el almuerzo”. Mi desayuno al llegar a Salvador estaba frio, pero al fin y al cabo tenia desayuno, apenas me pusieron un parco plato sobre la mesa y eso me tuve que servir.

Me ubique en la casa de alguien que vive bastante lejos del centro, un negro, homosexual él, esto me importa tres rabanos, si no fuera por la constante de que con estos personajes ha sido con los unicos que no he tenido empatia como anfitriones, no soy homofobico ni mucho menos, de hecho muchos de los grandes que admiro son homosexuales, en ultima instancia no importa que se sea, chino, marciano, lunatico, lo importante es el respeto y el feeling, la disposición para.
Esta Slavador festejaba su 2 de julio y el pueblo, esa masa amorfa que siempre promulgan los politicos para hecharse al bolsillo y tener eslogans incluyentes; solo en el papel, se volcaba a las calles, yo lo vi por televisión en aquella mi primera casa en Salvador, solo que ahora estaba en el ojo del huracan y debia ir a él. Alla fuimos con mi anfitrion que seguia distante y ya en el centro al encuentro con sus amigos con los que se despacho en abrazos y quereres, la distancia conmigo se hizo mayor, a mi no me importaba, como decia un maestro cercano, “Soy testigo”. El desfile para mi fue una burla y todo por el tumulto de una horda de amanerados irrespetuosos y hablo en estos terminos, solo desde la estetica, lo mismo podría decir de un desfile de mujeres donde los machos se pespachan en coros que hechan babas mostrando un fetido insitinto animal. En aquel desfile las bastoneras eran bastoneros con los que el público gay viraba loco o locas más bien.

Todo este saperoco recordando entre banda y banda de música alguna figurilla alusiva a la independencia de bahia que dicen, fue la del Brasil mismo, esta fecha todavía se pelea. Yo no aguante mucho tiempo allí y fui a refugiarme en casa. El día siguiente me lo robo la burocracia, la de los pasadizos y papeleo absurdo. Yo latinoamericano, mendigando permisos de frontera en frontera para pasearme y conocer mi continente, mi casa.

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