Pompeya - pasado y presente
Igualmente, para mi regocijo, ya me habían apuntado que los cuatro lugares me maravillarían, me emocionarían, me harían sentir parte de la escena. Me quedaré contándoles mi experiencia en la segunda escala de aquel tour que, por un número, no representaba a la niña bonita (que es el quince).
Desde Nápoles viajé derecho hacia esta ciudad de la Antigua Roma, ubicada junto a Herculano, integrante, a su vez, del territorio de la provincia de Nápoles. Allí almorcé y, luego de un breve descanso, empezó mi recorrida turística.
Cabe decir que, dentro de esta superficie, los turistas parecíamos hormigas peleando por desandar el camino. Sucede que Pompeya se ha convertido en un destino turístico muy popular, dentro de aquello que se ofrece en el territorio italiano.
Una de las principales causas, de esta gran llegada de viajeros, es la posibilidad de visitar las zonas arqueológicas de la ciudad, sitios le han regalado la condición de ser Patrimonio de la Humanidad.
Justamente, ese fue el primer recorrido que realicé en esa tarde de sol, en la que debí comprarme un sombrero – vendido por un oportuno vendedor callejero- para palear el fuego que acechaba en mi cabeza pelada.
De aquellas ruinas recuerdo el color gris y marrón que se coló en mis retinas. Todo allí estaba seco; esas piedras en alto eran la marca de la presencia pasada, estaban ahí y yo las podía ver.
Dato aparte fue la entrada al antiguo prostíbulo, del que se conservan cuadros – más bien naif- que para la época eran bien suspicaces.
No era mucho el tiempo que pasaríamos en la ciudad, por lo que, de allí, partimos derecho a visitar el foro. Antiguamente, dicho lugar era el centro cívico, un lugar por el que pasaba toda la vida comercial de Pompeya.
Edificios públicos lo rodeaban, haciendo la terminación de un rectángulo en el que se concentraban los vértices formales de una ciudad en crecimiento.
Los vendedores tenían allí su feria de oportunidades, los carruajes no podían ingresar, y la puerta de bronce sólo se abría para los bien recibidos.
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