Entre Brasil y Argentina
Por una vez en la vida, dejé mis estructuras de lado y postergué todo lo que parecía urgente, al menos por siete días.
El plan dictaba llagar a Brasil y en una compañía de alquiler de coches, rentar uno para llegar a los destinos finales. Queríamos conocer las Cataratas del Iguazú que, según nos habían dicho es el escenario natural más fascinante de América. Estábamos ansiosos por ver esos comprende 275 saltos de agua enmarcados en un área de 200 mil hectáreas de Parque natural repartido entre Brasil y Argentina.
Eso hicimos. Nos alojamos en Brasil, Foz Iguazú, pero la cercanía permitía cruzar la frontera todos los días. Apenas llegamos nos advirtieron que veríamos un espectáculo de la naturaleza, considerado como una de las maravillas del mundo, se conoce como “Hito de las Tres Fronteras”, donde confluyen el río Iguazú y el Paraná.
El primer día fuimos al parque más cercano que era el de Brasil, en él
pudimos ver las Cataratas de una postura más panorámica per no menos atractiva.
Una infraestructura moderna nos permitió comer en un fast
food muy divertido y ambientado, donde aprovechamos para sacar muchas fotos
divertidas.
Al día siguiente, decidimos cruzar la frontera e ir al parque del lado Argentino. Nos montamos en el coche y llegamos a Puerto Iguazú. Allí el panorama era distinto; más presencial y participativo porque el agua de las cascadas lograba mojar nuestras caras.
Sin dudas, el momento más esperado era llegar a la cascada original, que se ha convertido en dos grandes arcos sinuosos de 2700 metros de extensión. Este es el salto más imponente del conjunto la Garganta del Diablo.
AL verlo no pudimos dejar de impresionarnos; la violencia de la caída produce una niebla permanente, en la cual los rayos solares conforman múltiples arco iris de insuperable belleza.
Claramente, este panorama obligó a una segunda sesión de fotos.
Estábamos mojados por las cataratas y felices por el espectáculo de la
naturaleza que estábamos presenciando. Un arco iris daba marco y decenas
de turistas emocionados hasta las lágrimas, no dejaban de mirar esa
imagen imponente.
Fuente:http://www.eviajado.com