Cuba es una alma grande
 

Entre una cosa y la otra se hacen casi las 12 de la noche, salimos y de pronto vemos a Juan, un taxista con el que contactó Lisette, que me reconoció por una foto que mandé... Tan sólo verle ya vi que era una persona entrañable, y me dió un gran abrazo de bienvenida... y con el que más tarde compartiría muchas horas escuchándolo hablar... veo que es una enciclopedia... inteligente y con una gran vivencia personal... fue maestro de escuela... y no sólo se conoce la historia de su tierra, sino también de la mía... conoce la historia de España mejor que cualquier profesor español... me parece increible... pero a la vez me fascina. Tras 20 minutos en coche, observamos que las carreteras son un caos, puesto que la gente traspasa las autopistas como si fueran unas ramblas, y que tienes que ir esquivando y con 100 ojos, pues en cualquier momento puedes encontrarte a un peatón... además de la poca iluminación...

Nos vamos adentrando en el corazón de La Habana, todo es tan diferente... de pronto nos metemos en calles donde las fachadas tienen años y años, sin iluminación, coches encima las aceras de los años 50, y gente sentadas en las aceras tomando la fresca. Bajamos y nos adentramos en un edificio, casi sin luz, cogemos un ascensor, que inmortalizamos con nuestra cámara de fotos, puesto que era de lo más divertido, y subimos a un 3 piso. Nos reciben con mucha alegría Orlando y Lisette, y poco a poco vamos viendo que son un matrimonio de lo más agradable.

Nos muestran la habitación, amplia con dos camas separadas, aire acondicionado y ventilador. Curiosamente no necesitamos ninguna de las dos cosas, puesto que no pasamos calor para nada, y además las camas eran muy cómodas. Orlando nos cuenta su experiencia cuando viajó a España en invierno hace un año, y Lisette nos aconseja cosas, rutas a seguir, cosas que visitar, restaurantes, locales de música...

►Día 2 (La Habana)

Nos despertamos de buena mañana, tomamos un nutritivo desayuno que nos prepara Orlando, y salimos decidimos a recorrernos todo el casco viejo a pie, El boulevard del Obispo, La Plaza Vieja, la Plaza de la Catedral, la Plaza de San Francisco... decidimos visitar la famosa Bodeguita del Medio, un bar frecuentado por Heminway, donde nació el mojito, internacionalmente conocido hoy en día. Nos refrescamos, en un lugar pequeñísimo, pero con encanto escuchando son cubano en directo... luego salimos y continuamos nuestros pasos por el malecón. Nuestra intención es recorrernos el malecón y pillar la puesta de sol, para sacar buenas fotografías... Acabamos el día acalorados, agotados... pero con fuerza para ir a tomar otro mojito de noche a la Plaza de la Catedral...

Fuente:http://www.viamedius.com