Otoño en el Caribe
Hasta aquí ha llegado mi “inspiración” después de invocar a Ogmios y a Cuchulain de la mitología Celta, únicos personajes o dioses que encontré capaces de favorecer ésta facultad, pero evidentemente estaban ocupados en devotos más fieles... ya que reflexionando... constato que en el Caribe no existen las estaciones, que no hay constancia de que el tamarindo huela particularmente bien, que casi no nos enteramos del paso por el Hoyo de los Huracanes... para qué seguir... triste es la condición humana!
Hace algún tiempo y en uno de mis desvaríos seudo-literarios, en busca de posibles títulos para mis escritos, dediqué unas horas a investigar novelas rosa y créanme que con sólo los títulos... ligándolos convenientemente se podía “montar” una novela entera... excúsenme sólo un pequeño ejemplo, sin recurrir a autores desconocidos...
“ Aquél verano, aquél amor... bailando en la oscuridad...ah, amores prohibidos, amores negados, amores concedidos... sabor dulce y amargo... Eva ...descubrió el precio del amor... ¡Frívola! ¡Hija del diablo! ¡Nacida de la vergüenza!... te digo ...Adiós! y ...hala... Vísteme de hierba!...”
Pero, hay un uno que me fascina y al que no he podido encontrar acomodo... “Los amantes encuadernados”... tendré que leer la novela para averiguar por dónde andan... ¡no quiero encontrármelos de sopetón en mis lecturas de piscina (así descubro que sub-llaman a éste género)
A toda esta “humorada”, ruego sean benevolentes y pido disculpas a sus “autores” Cartland, Tellado, Steele, Holt, Krantz, Wood etc. Sólo quería significar lo difícil que a veces resulta encontrar un “título” conveniente, atractivo y sobretodo “virgen”...
Pongámonos serios. Para aligerar el relato y no ser reiterativo con muchos otros sobre este tema, voy a “intentar” a modo de “telegrama” contarles algunos detalles de las impresiones “personales” de algunas fases de nuestro crucero.
Lo realizamos en Diciembre, pasada la época de los ciclones (Agosto a Noviembre) y vamos al relato.
Fuente:http://www.viamedius.com/